Se trata de un virus de aproximadamente 100 nanómetros de diámetro, que pertenece al grupo VI (Virus ARN monocatenario retrotranscrito), a la familia de los Retrovirus y al género de los Lentivirus. Se han identificado dos tipos de VIH, el 1 y el 2. . El VIH-1 es más virulento e infeccioso que el VIH 2. Es  el causante de la mayoría de infecciones por VIH en el mundo. El VIH-2 es menos contagioso y se encuentra actualmente confinado a  África occidental.

Estructura del VIH.

Estructura del VIH.

El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es considerado causante  del Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), cuyo mecanismo patogénico consiste en reducir y derrumbar el sistema inmunológico (especialmente afectando los linfocitos T) de la persona infectada, haciendo presa de diversas infecciones oportunistas y neoplasias que resultan en un amplío cuadros de signos y síntomas, de evolución crónica y mortal cuando no se controla el proceso patológico del virus.

 En su núcleo se encuentra el RNA y la transcriptasa inversa que permiten su multiplicación. Entre los constituyen del RNA del VIH, para su propagación están,  gp que significa glucoproteína y p proteína. La gp 120 es una glucoproteína con un PM de 120 000 y que junto con p41 se unen receptores específicos de los linfocitos ayudantes para infectarlos y destruirlos.

El VIH sólo se puede transmitir a través del contacto entre fluidos corporales que poseen una alta concentración viral.

 Aunque el virus ha sido aislado en la saliva, las lágrimas, la orina, el semen, el líquido preseminal, los fluidos vaginales, el líquido amniótico, la leche materna, el líquido cefalorraquídeo y la sangre, entre otros fluidos corporales humanos, no se transmite de manera casual, como  abrazos, besos secos o saludos con las manos hayan sido causantes de infección.

 Se llama inoculación al proceso mecánico de contaminación a una persona sana con un fluido que contiene el VIH.

 

Mecanismos más eficientes de inoculación del VIH con sangre contaminada:

  • Transfusión de sangre y derivados.
  • Compartir jeringas entre drogadictos.
  • Punción con agujas, exposición con herida abierta y membranas mucosas.
  • Inyección con agujas no esterilizadas.

 

Vía sexual:

  • Homosexual (hombre a hombre).
  • Heterosexual (hombre a mujer y mujer a hombre).

 

Perinatal (madre-niño):

  • Intrauterina (durante el embarazo).
  • Periparto (durante el parto).
  • Postparto (lactancia materna).

 

No se ha demostrado evidencia epidemiológica de transmisión por contacto personal cercano:

  • En la casa.
  • En el trabajo
  • En el colegio
  • En trabajadores de salud no expuestos a sangre.

 

Precauciones Universales para la contaminación por VIH/SIDA

art3-1

Las infecciones causadas por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH/SIDA) son de un largo período de latencia, es decir que las personas infectadas por este virus tardan de 7 a 10 años antes de que tengan alguna manifestación clínica de la acción patógena del SIDA o que sea posible detectar la presencia del VIH por la tecnología de diagnóstico disponible. Este lapso de tiempo se denomina “Período de ventana”. Internacionalmente se ha establecido que puede ser un periodo de tres meses.

 Las pruebas usadas comúnmente para detectar la infección no detectan a las personas que se han contaminado recientemente, existe un lapso de tiempo que corresponde a los primeros meses de la infección en que a pesar de existir altas concentraciones del VIH/SIDA en la sangre, las pruebas son negativas. En este lapso de tiempo está comprendido, además del período de latencia, el de ventana,  que va del momento de la infección al de la detección del VIH por laboratorio.

 Sin embargo el que no se pueda detectar el VIH o que no se manifieste algún síntoma o signo de la enfermedad, no significa que la persona infectada no tenga la capacidad potencial de contagiar a otra que se exponga a sus fluidos (sanguíneo principalmente). En estos conceptos se basan los principios de las Precauciones Universales, que establecen que se deben tomar las precauciones apropiadas al tratar con todos los pacientes o con el cuerpo y fluidos de quienes hayan fallecido.

 El trabajo de los embalsamadores manejando cuerpos de personas fallecidas, los exponen al contacto con fluidos que potencialmente pueden estar contaminados con el VIH, entre otros varios, que inclusive son más infectantes que éste. Este tipo de exposición se denomina “Laboral ocupacional”, y es compartida con todo tipo de trabajadores de la salud.

 La experiencia, evidencia epidemiológica y las investigaciones sobre casos de VIH/SIDA, establecen que la actual estimación del riesgo de ser infectado por el VIH ocupacionalmente, es del 0.3%, es decir 3 en cada mil,  para exposiciones percutáneas a sangre contaminada con el VIH. Que es de 10 a 100 veces menor que para exposiciones similares al virus de la hepatitis B.

 Para fines prácticos y por recomendación de los comités de expertos en riesgo al VIH  exposición ocupacional, se deben considerar a todos los pacientes y cuerpos de personas fallecidas con las que tengamos contacto laboral, como potencialmente infectados, por lo cual se deben de tomar las medidas preventivas adecuadas con todos ellos, denominadas  Precauciones universales.

Líquidos y Sustancias Corporales en que se Aplican las Precauciones Universales

art3-2

Debemos evitar el contacto con:

  • La sangre.
  • Cualquier líquido corporal que contiene sangre visible.
  • Los tejidos corporales.
  • El semen.
  • Las secreciones vaginales.
  • Líquido cefalorraquídeo (LCR).
  • Líquido sinovial.
  • Líquido pleural.
  • Líquido peritoneal.
  • Líquido pericárdico.
  • Líquido amniótico.

Quimioprofiláxis Antiretroviral en la Exposición Ocupacional al VIH/SIDA

 Actualmente, los comités de expertos en VIH/SIDA, recomiendan para quienes tenga alta exposición laboral a ese virus, que además de las precauciones universales también considere la adopción de la Quimioprofiláxis Antiretroviral, es decir que se administren antirretrovirales antes de entrar en contacto con fluidos presumiblemente contaminados de VIH.

Extracto de un artículo de la segunda edición de NOVUS FUNERARIO, suscríbete en el siguiente enlace.

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