Sin duda la peste es una de las enfermedades infecciosas que por siglos se ha ganado merecidamente una aterradora fama por su capacidad de presentarse sorpresivamente de manera epidémica, causando masivamente dolor, sufrimiento y muerte. Simplemente en Europa la peste acabó con la mitad de la población en el siglo XVI.

Un poco de historia

Los estudio de paleomedicina hay reportado que existe evidencia científica de que la peste, que inicialmente afectaba solo a animales, empezó a infectar y causar la muerte a humanos hace unos cinco mil años. A partir del siglo XIII se pudieron documentar de manera más precisa las epidemias de esta enfermedad llamada “peste negra”, que desde Asia se propagaron por las rutas comerciales y de los ejércitos de invasores hacia Europa, causando la muerte de hasta 50 millones de personas. Literalmente estas epidemias desbastaron poblaciones, dejando una estela de muerte y espanto. Aún en la actualidad su letalidad, es decir el número de fallecimientos por cada cien enfermos, es tan alta como el 60%, si no reciben tratamiento.

La peste es una enfermedad que por miles de años se mantuvo en los pequeños roedores que vivían en bosques, selvas y estepas. Pero esos lugares lejanos y naturales, fueron invadidos por la civilización humana, que desforestó zonas arboladas y exterminó a los animales que las poblaban. Así fue inevitable que en algún momento de la historia humana los piojos y las pulgas que parasitan a esos pequeños animales alimentándose de su sangre, pasaran a hospederos humanos, trasmitiéndoles la bacteria Yersiniapestisa través de su picadura.

Aunque en la actualidad la peste se mantiene en un nivel de control con algunos casos reportados en zonas en donde está restringida en poblaciones de roedores salvajes, sí se siguen presentando algunos cientos de casos en humanos. Tal es la situación de Madagascar, República Democrática del Congo, el Perú, Ecuador, Bolivia, Brasil, países de la antigua Unión Soviética y  EEUU (California, Arizona, Oregón, Colorado). En el año 2015 se reportaron 16 enfermos de peste en ese país, que tiene frontera con México.

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Tipos de peste

Como existen otras vías de infección se originaron tres tipos de formas clínicas de la peste: bubónica, septicémica y neumónica.

La bubónica es  una infección de los ganglios linfáticos, que les causa una grave tumefacción, que constituyen los llamados “bubones”. Se trasmite por lesiones en la piel con objetos, arañazos o mordeduras.

La neumónica, que es  una infección de los pulmones, que se propaga cuando el enfermo tose  y esparce como rocío gotitas microscópicas que transportan la bacteria a través del aire. Así las personas que le rodean las inhalan infectándose.

La forma septicémica, que resulta de  una infección de la bacteria a través de la sangre contaminada.

¿Cómo se manifiesta?

Después de tres a siete días de haber adquirido la infección, las personas contagiadas presentan síntomas similares a los de una gripe. En la forma neumónica el período de incubación se reduce a un día. El cuadro clínico se caracteriza por malestar general, dolor de cabeza, dolor muscular, fiebre,  escalofríos y convulsiones.

Los bubones con dolor e inflamación de los ganglios, se presentan en la ingle, axilas,  cuello o cerca del lugar donde ocurrió la lesión.

En la neumónica se presenta tos intensa, en accesos, con expectoración hemoptoica (sangre) y espuma. Al respirar hondo, hay dolor intenso  en el pecho. Las personas afectadas por esta forma de peste deben ser aislados rigurosamente.

La septicémica, que es la más letal, se caracteriza por  diarrea, cólicos, sangrado, fiebre y vómito.

novus-peste3¿Cómo se trata y previene?

Actualmente se disponen de antibióticos muy efectivos para tratar la enfermedad. Sin medicamento, la letalidad puede ser de hasta el 50%.

La medida más efectiva para prevenir la peste es el control de ratas y la vigilancia de las personas expuestas a  roedores salvajes. También se recomienda desinsectar y prevenir las picaduras de pulgas,  no manipulen cadáveres de animales donde la peste es endémica. Además se recomienda evitar el contacto directo con tejidos infectados, bubones supurantes, y el contacto de pacientes de peste o cadáveres de ellos.

Pueden ocurrir nuevas epidemias de peste

Aunque la peste en la actualidad se ha logrado a un alto nivel de control, no significa que el mundo está libre del peligro de que se puedan originar brotes, epidemias locales o inclusive pandemias de peste, Esto debido a que persisten poblaciones de roedores salvajes que como reservorios la mantiene circulando a su interior. Esto determina que prácticamente sea imposible erradicarla.

Pese a que la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de Salud son optimistas de que con los adelantos científicos de la salud pública (vigilancia epidemiológica, antibióticos, control de reservorios y pulgas, así como eventualmente una vacuna efectiva) pueda eliminarse la peste, es decir  que ya no ocurran casos en humanos, desafortunadamente queda la posibilidad de que surjan cepas resistentes a los actuales antibióticos y de que alguien pueda utilizar la bacteria como una arma biológica.

Mientras tanto conviene que la comunidad de la industria funeraria mexicana, en particular los embalsamadores, estén al tanto de las alertas que periódicamente emiten las autoridades encargadas de la vigilancia epidemiológica internacional, sobre todo cuando se trata de cuerpos de personas fallecidas provenientes de otros países o localidades donde exista información de que hay casos de peste animal o humana.

Más información en:

OMS (2014). Nota descriptiva número 267, sobre la peste en el mundo. Ginebra: OMS. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs267/es/

OPS. (2013). Informe de la Reunión Internacional de Expertos sobre Peste en América Latina. Lima, Perú: OPS.

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