La cremación  es un procedimiento que día a día cobra mayor fuerza como alternativa a la inhumación tradicional. En las sociedades occidentales  este método se ha puesto a la delantera a diferencia de las culturas orientales. Sin embargo ha sido criticado por las cantidades de óxidos y contaminantes que emite a la atmósfera, atendiendo a este las empresas funerarias se han dado a la tarea de minimizar estos riesgos, introduciendo al mercado nuevas técnicas que de una u otra forma reduzcan el impacto ambiental.

Una de estas propuestas es implementada por la  empresa Aquagreen Dispositions en mayo del 2015, en una pequeña localidad canadiense, la cual se convirtió en la primera provincia de Ontario  en utilizar una solución alcalina para disolver restos humanos para luego verterlos al sistema de drenaje.

¿Qué es la hidrólisis alcalina?

La hidrólisis alcalina es un proceso químico en el agua, basado con un álcali fuerte en agua para descomponer o reducir la carne o carne en cenizas. A similar al proceso natural de descomposición y digestión que se ha utilizado para un número de años como un método de eliminación de animales muertos, la hidrólisis alcalina está promocionada como una alternativa a la cremación y los métodos ecológicamente más tradicionales de entierro.

¿En qué consiste la hidrólisis alcalina?

Consiste en introducir los restos humanos en un cilindro de acero a presión que vierte una mezcla de hidróxido de potasio y agua a 170º C; el proceso dura apróximadamente dos horas, el único residuo sólido que queda es una matriz de fosfato cálcico proveniente de los huesos que conserva la forma del esqueleto, pero que al comprimirlo se desmorona y queda reducido a un pequeño montón de sal.

La empresa, cuyo dueño, Dale Hilton, asegura que su método, es el más “amigable con el medio ambiente”. Indica el empresario funerario que  la utilización de este procedimiento regresa el cuerpo a su estado natural”. “Es lo mismo que ser enterrado bajo tierra, pero en vez de tomar 15 o 20 años en desintegrar, lo hace en un proceso más rápido. Y todo eso es amigable con el medio ambiente”.

La hidrólisis alcalina es una alternativa con pocos años de uso, suena alarmante, muchos la verán como una amenaza de salubridad , pero no es más que una versión acelerada de la descomposición natural, tiene grandes beneficios, produce ocho veces menos CO2 que la cremación con un tercio de la energía, sin emisiones de mercurio, neutraliza el líquido de embalsamar, destruye cualquier enfermedad, incluyendo virus y bacterias y por si fuera poco devuelve al ecosistema sólo los bloques orgánicos elementales de la vida; además los establecimientos que son partidarios de estos procedimientos están bien vigilados por las autoridades correspondientes.

Dicen que los cambios son buenos y que la innovación es parte de la vida en este caso también es parte de la muerte. Es decisión de cada uno y de nuestros familiares que fin dar a nuestros cuerpos, una vez que la vida se extinga.

Fotografía:

Posztos / Shutterstock.com

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