Dada la relevancia que ha cobrado la cremación en los últimos años en México y en general en el continente y mundo entero, es urgente e imperativo hacer conciencia de las prestaciones y ventajas que nos da el contar con un horno crematorio, así mismo de todos los obstáculos con que se topan los emprendedores de nuestra noble industria funeraria.

Primeramente, al seleccionar un horno para su compra lo cual genera un desembolso importante sea cual sea la tecnología o el tamaño implementado en estos equipos y en segundo plano, y no por eso menos importante, los inconvenientes que nos encontramos al tratar de conseguir los permisos o concesiones necesarios para operar, los cuales son completamente diferentes de acuerdo a la localidad donde se requiere la instalación del horno, encontrando incluso que hay localidades donde ni siquiera se cuenta con reglamentación adecuada para el tema.

Todo esto, aunado a la falta de información de las tecnologías por lo cual en ocasiones se hace presa de los interesados en su adquisición intentando vender hornos “ecológicos” y hablando de mil bondades que les pueden entregar. Con todo el respeto de los fabricantes, sea cual sea y sean de donde sean (nacionales o extranjeros) toda máquina que trabaje con un combustible fósil, en este caso gas L.P. o natural emitirán contaminantes a la atmósfera por lo cual debemos eliminar el adjetivo de “ecológicos” y hablar claro y honesto al interesado, brindando toda la información que este requiera a lo cual tiene todo el derecho ya que su inversión no será pequeña precisamente.

Asimismo, quien desee adquirir un horno debe checar todas las opciones en el mercado y exigir toda la información posible así como reunirse con personas que conozcan del tema para confrontar las opciones y de esta manera realizar una selección lo más adecuada posible para no poner en riesgo su inversión. El tema da mucha tela para cortar, desde la tecnología, la forma de fabricarlo, los antecedentes constatados con quien ha tenido ya la experiencia con diferentes marcas o fabricaciones. No engancharse con las maravillas que se les pueda ofrecer sin constatarlo fidedignamente. Existen hornos que después de un año de operar son literalmente tirados a la basura, debido a una fabricación deficiente y también a la falta de seguimiento en el mantenimiento posterior a su venta, debido a que los mismos fabricantes han descuidado este tema. ¿A qué me refiero? A que están detrás de las personas que desean adquirir un horno a veces durante años y después de su venta se niegan a siquiera responder la llamada para ejercer garantía de sus fallas o simplemente aportar el mantenimiento preventivo y correctivo que se requiere, hecho muy frecuente en nuestro medio.

Ayudemos a crecer al gremio y cuidar su inversión que con tanto esfuerzo reúnen nuestros admirables empresarios funerarios, seamos sus amigos, no solo números en nuestra contabilidad.

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